martes, 16 de marzo de 2010
El misterioso caso del garrafón que se vació de la noche a la mañana
Resumiendo: desaparecieron 19 litros de agua de un garrafón de la noche a la mañana; ni se tiraron, ni alguien lo vació.
Ojalá tantas cosas fueran esos 19 litros de agua... que se fueran así de fácil, pero sin tantas preguntas.
martes, 5 de enero de 2010
Muchos olotes
Sobre este viaje no sé qué decir en concreto. Fue más fácil (aunque mucho más tardado) saber qué decir sobre la estancia en la Tarahumara en semana santa. No sé si fue que no dejé fermentar tanto la experiencia como lo hice con la ida a Chihuahua, no me regresé a mi casa a meditar ni tuve muchas otras circunstancias que rodearon aquella otra vivencia. A ésta le siguieron más viajes, fiestas, amigos, familia y ahora sí conté detalles a quien me los preguntaba o no. No sé si sea la valoración de una primera y única experiencia antepuesta a la expectativa de la segunda, siempre expuesta a la comparación. Puedo al menos decir bajo esta mala costumbre de andar comparando experiencias, que Chiapas fue muy, muy diferente (comenzando por esta persona que iba, que tuvo un año con bastantes cambios de planes y planos). Diferente en todo, no sé si mejor o peor, quedan bastante ridículas aquí esas palabras. Conocí personas muy interesantes, re-conocí y desconocí a otras tantas; y los lugares ni para qué describirlos, ahí están las fotos. Nunca había visto las nubes bajo mis zapatos sin ir en un avión, nunca había usado por tanto tiempo un machete, nunca me había importado un carajo tantas cosas e importado con tanto ahínco otras con las que sinceramente mi vida seguiría siendo igual se arreglaran o no.
La primera noche que pasamos en la casa de Lorenzo, el hombre que en la comunidad nos dio techo y un cuarto que ocupaba más de la mitad de su casa, me desperté con el ruido de alguien llorando, llorando en serio, con un dolor viejo y cansado que de seguro no era físico, o tal vez sí, el llanto agudo de un cuerpo que de tanto trabajar y sufrir ya llora solo sin que el dueño le dé permiso. No sé si Lorenzo lloraba por el recuerdo de su mujer, por su pobreza material, por dolores en los huesos o por el coraje de sus 45 mártires que al parecer nadie mató; sólo sé que en la mañana sin yo decirle nada, Lorenzo de alguna forma me leyó en la cara que lo había escuchado y sólo me dijo con voz de niño que lleva muchísimo tiempo llorando: Estoy cansado. No investigué más, no supe de qué iban cargados los lamentos en Tzotzil que las hijas de Lorenzo le intentaban hacer menos dolorosos a media madrugada, no supe pero espero llegar a comprenderlo.
La última noche pasé casi una hora jugando con Sergio (5 o 6 años) a hacer figuras con olotes sobre la tierra y también a rodar de ida y venida un olote de dos que yo tenía en mis manos a dos que él tenía en las suyas (como una H a la que el puente de en medio le rueda de un extremo a otro). Todo lo vivido y lo que puedo contar sobre mis días en Cruzton, Chenalho, Chiapas, queda entre estas dos cosas, y va y viene de una a otra como el trozo de olote de mis manos a las de Sergio. Tal vez Lorenzo llegó a jugar con los restos de un maíz cuando era niño, tal vez Sergio va a tener la misma tristeza cansada a los 50. Y es muy probable, que uno con la vejez y otro con la madurez, me olviden.
Es curioso cómo vamos a una comunidad y después en las juntas de resumen decimos: falta cemento, falta higiene, falta una mejor nutrición, faltan casas limpias y decentes, faltan sonrisas de dientes sanos, falta una secundaria, faltan zapatos. Lorenzo y Sergio bien podrían ir a cualquiera de nuestras colonias y culturas modernas y decirnos: sobra cemento, sobran zapatos, sobra nutrición, faltan corazones limpios y decentes, faltan sonrisas verdaderas, falta gente que considere hermano a toda persona; pero estoy seguro que dirían sobre todo que sobran armas, nintendos, teles, teibols, bares, casinos, ipods, cafecitos… y que faltan muchos, pero muchos olotes.
Cómo quisiera hablar Tzotzil y no estar escribiendo esto en español, para que los que en verdad deben leerlo pudieran entenderlo.
Batcuum yamikotic.domingo, 8 de noviembre de 2009
Fatalidad
decidí desgarrarme
por esta casa que ruge
para buscar y exterminar
todo lo que a ti me recordara
curiosamente,
no encontré nada.
domingo, 19 de julio de 2009
Inventario de algunas cosas que tengo en la cabeza.
Inventario de algunas cosas que tengo en la cabeza:
1.- Benedetti, para empezar. No te salves, leído en El lado oscuro del corazón.
2.- Joaquín Sabina - Y sin embargo
3.- Waking life, película de Richard Linklater.
4.- Cien años de soledad.
5.- Dos pinturas de René Magritte: Los amantes y Nostalgia.
6.- El poema que le da nombre a este blog. No es nada de tu cuerpo, de Jaime Sabines.
7.- Rogelio, muy buen cortometraje de Guillermo Arriaga.
8.- Atrapa Cuervos, pintura de Leonora Carrington.
9.- Alejandro Filio - Mujer que camina
10.- Fernando Delgadillo - Entre pairos y derivas
11.- Tintán y Rosina Pagã cantando Por que será en la película Calabacitas tiernas.
12.- La autopista del sur, cuento de Julio Cortázar.
13.- Amarte duele, película de Fernando Zariñana.
14.- En dosis diarias, obra del monero chileno Alberto Montt.

15.- Para matar dos pájaros de un tiro: Enrique Bunbury - Aunque no sea conmigo
16.- No sé, me importa un pito, poema de Oliverio Girondo.
17.- Stand by me, interpretada desde varias partes de este mundito en la campaña Playing for a Change.
18.- Train Jumping, reportaje multimedia sobre la mortal travesía de los migrantes centroamericanos.
19.- Saturno devorando a su hijo, una de las pinturas negras de Goya.
20.- La rana que quería se runa rana auténtica, un sabroso cuentito de Augusto Monterroso:
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.
Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena rana, que parecía pollo.
21.- Zeitgeist.
martes, 26 de mayo de 2009
Experiencia de un ateo en la sierra Tarahumara
viernes, 22 de mayo de 2009
Olor a muerto
miércoles, 20 de mayo de 2009
Quedaron tan solos
domingo, 17 de mayo de 2009
Nos quedamos contigo
Eres grande Benedetti y te debo tanto que me pesa no haber sido amigo tuyo para que me doliera más tu muerte. Te quedas en los codos y las botellas al mar y los corazones coraza. Lograste tu estrategia y los demás aquí nos quedaremos, siguiéndote la estela, aunque tal vez más ciegos de lo que nos hubiera gustado, pero eso sí, jamás inmóviles al borde del camino.
Naranjo, 2009
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Audio:
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=192&p=Mario%20Benedetti&t=No%20te%20salves
domingo, 26 de abril de 2009
A donde sea: Rosabichi, Cerocahui o a donde vendan café combate.
